15.9.2020

Un lugar extraordinario: tu sitio web

Pedro Esparcia
Pedro Esparcia
Un lugar extraordinario: tu sitio web

Hoy en día, que una empresa se cuestione si debe tener un sitio web es como si se preguntara si es buena idea abrir su establecimiento para atender a su clientela. Sabemos que este es un debate cerrado y prueba de ello es el gran número de sitios webs profesionales que actualmente pululan por internet.

Para hacernos una idea, ya solo en España, y según dominios.es, el portal del Ministerio de asuntos económicos y transformación digital, a fecha de junio de este año se contaban 1.950.628 dominios registrados. Está claro que un dominio no es un sitio web, pero sí es un indicativo de que este haya existido, exista o vaya a existir.

Ahora bien, tener un sitio web, ¿garantiza el éxito de la empresa? Evidentemente no, del mismo modo que no lo garantiza el mero hecho de abrir el establecimiento para atender a la clientela. Un sitio web, así como el establecimiento en cuestión, debe servir para crear relaciones con la audiencia. Debe ser un lugar donde exista el diálogo, donde los roles de emisores y receptores se difuminen y todos los actores que intervienen en el proceso comunicativo interaccionen y se nutran entre sí.

Para que esto se dé y para que un sitio web no sea un simple contenedor de enlaces, su diseño debe responder a un trabajo profundo, bien analizado y perfectamente ejecutado. Esto debe ocurrir en cualquier página profesional pero, sobre todo, en aquellas del sector SaaS, cuyos productos son puramente digitales y precisan de sitios únicos y, por qué no, mágicos, que supongan una experiencia extraordinaria para sus usuarios/as. Una prueba de esto que decimos queda patente en uno de nuestros últimos proyectos, la página de Centiment.

Cuatro ideas mágicas.

A la hora de crear un sitio web para una empresa que vende software como servicio lo primero que debemos hacer es no dejarnos llevar por la inercia. Dicho de otra manera, no debemos copiar lo que hacen todos. Debemos tener claro quiénes somos, qué ofrecemos y, sobre todo, a quién. Una vez respondidas estas preguntas debemos pensar cómo crear esa magia de la que hablábamos antes.

Por eso desde El Patio queremos compartir cuatro consejos que te serán de gran ayuda para que tu audiencia, cuando navegue por tu sitio web, se asombre tanto como si David Copperfield hiciera desaparecer la Estatua de la Libertad ante sus ojos.

Ante todo, (una buena) presencia.

Tu empresa SaaS vive por y para el mundo digital. Su sitio web es el espacio que le otorga un lugar en el mundo. Todo comienza en él, todo de desarrolla a partir de él. Por esta razón debe ser un lugar sencillo e intuitivo para cualquier persona que acceda a él.

Un circuito sensorial.

Comentábamos que navegar por tu sitio web debe suponer una experiencia extraordinaria. Para ello debes hacer sentir a tu público que te has anticipado a él y que has sabido identificar sus necesidades a la hora de interactuar con el sitio. Si lo consigues, es muy probable que surja química entre tu empresa y tu audiencia, y ya sabes que después de la química vienen sus emails, sus compras, etc.

Los ocho tentáculos del pulpo.

Imagina que tu sitio web es la cabeza de un pulpo y que tus perfiles en redes sociales —Instagram, Linkedin, Facebook, Twitter...— son sus tentáculos. Ahora recuerda que un pulpo se mueve y alimenta a través de estos tentáculos. ¿Por qué no haces tú lo mismo? Haz que tu sitio web sea el centro de operaciones y que tus perfiles en redes sociales te ayuden a captar tu público.

Llamando a las puertas de la conversión.

El contenido que muestras en tu web, desde los productos y servicios hasta las entradas del blog, son ese dulce manjar que quieres que tu audiencia saboree, porque eres consciente de que si lo hace tienes muchas posibilidades de que quiera volver a repetir. Para que den ese primer paso debes mostrar con inteligencia y persuasión todo aquello que quieres que tu público pruebe. Y recuerda que cuando lo hagan habrán atravesado las puertas de la conversión, esas que les llevan a confiar en tu marca y, si lo haces bien, a concederte su fidelidad.

Como última idea, siempre debes recordar que el sitio web de tu empresa es el lugar donde te encuentras con tu audiencia —o donde tu audiencia se encuentra contigo—, por ello es de suma importancia que tanto su diseño como su funcionalidad sean atractivos y estimulantes, hasta el punto de que lleguen a conectar con ella. Y hacerlo resulta relativamente sencillo.

Piensa que un sitio bien diseñado, intuitivo y fácil de navegar siempre es provechoso para cualquier usuaria/o. Accederán a él porque sienten curiosidad por algo, lo encontrarán y después decidirán qué hacer. Si esa curiosidad que les ha hecho acceder se convierte después en acción, es muy probable que hayas conseguido su confianza. Y una vez conseguida esta sabrás que ha llegado el comienzo de una bonita relación entre tu marca y tu público.

Y ya sabes, si necesitas algún tipo de ayuda relacionada con la creación del sitio web de tu empresa, en El Patio estamos encantados de proporcionártela.